miércoles, 29 de abril de 2009

Una vida por vivir (10) Vivir así, ¿es vivir sin dignidad?


Ángela, bajando la voz, murmuró. –El doctor Barbero ha insinuado que Pablo y su familia tendrían que decidir “qué hacer”.

-Ángela, por Dios, no puedo creerlo...

-Por otro lado, propone que Pablo se pase el día durmiendo. No sé, no entiendo nada... Creo que pretende evitar que Pablo le esté dando vueltas a la cabeza. Ya sabe como se pone a veces. Se siente impotente y llega a desesperarse.

Julia se apretó la sien con dos dedos, dándose un ligero masaje. El dolor palpitaba sobre el ojo derecho y la jaqueca amenazaba con volverse más fuerte.

-Pero eso es algo lógico, no hay por qué asustarse. Mira, como psicóloga te puedo decir que los pacientes graves pasan rachas de depresión en las que son capaces de pedir hasta la muerte. Para eso estamos aquí, para ayudarles a pasar ese trance. Un médico tiene la obligación de intentar curar y, si no puede, su misión es aliviar el dolor, sin caer en el encarnizamiento terapéutico. Pero en el caso de Pablo, de lo que se trata es de que viva en las mejores condiciones posibles.

Ángela contestó compungida:

-Es que como está tan desesperado...

-Tendríamos que trabajar todos juntos para aliviar el sufrimiento emocional que le produce su estado. Pero una cosa es aliviar, paliar el dolor y otra atontar al paciente.

-Pablo se ha quedado aún más hundido después de hablar con el doctor.

-No me extraña.- Julia bebió el resto de su café de un trago y dejo la taza en la encimera. -Lo que Pablo necesita no son pastillas sino una razón para vivir. Es muy difícil aceptar un sufrimiento como el suyo, si no se comprende cual es el sentido de la vida.

-¿Y qué podemos hacer?

-Desde luego, no vamos a conseguir nada sedándole. Los médicos como el doctor Barbero, basan sus actuaciones en la idea de que un cuerpo disminuido o una mente enferma quitan dignidad a la persona. A veces hemos hablado se esto y sé que cuando tiene un paciente terminal, siempre es partidario de anticipar la muerte. - Continuó con ironía - ¡Eso sí que es matar el sufrimiento de raíz! ¿eh?

-Mucha gente piensa que vivir así es vivir sin dignidad... - terció Ángela.

-Por desgracia, eso es cierto.

Mientras hablaba, la doctora se acercó a una mesa de ruedas donde se encontraba su carpeta. Sacó de un sobre una radiografía y la levantó hacia la ventana para verla a contraluz.

-Verás, ahora mismo, tengo una paciente en la segunda planta que acaba de dar a luz. Su hijo tiene síndrome de Down y presenta además una anomalía que se da con una cierta frecuencia en este síndrome.- Acercándose a Ángela le entregó la radiografía. –Mira, echa un vistazo a esto que es interesante.

Ángela miró la placa colocándola contra la ventana.

-Se trata de una fístula traqueo-esofágica, que le impide alimentarse con normalidad. Aquí, ¿lo ves?- La doctora Luna le señaló con el dedo un punto en la radiografía.

-¿Se puede hacer algo por el?- preguntó Ángela interesada.

-Desde luego. Hace muchos años que este problema se arregla con una intervención quirúrgica. No es muy costosa, y permite a los pacientes sobrevivir y llevar una vida normal. Pues bien, no te lo vas a creer, pero sus padres han insinuado que preferirían que no se hiciera nada.

Ángela preguntó:

-¿Quiere decir que los padres no desean que su hijo sea operado?

-Eso es. No quieren que el niño sea intervenido para corregir esa malformación, sabiendo que si no lo hacemos, el niño morirá. Pero dicen que si le ayudamos a pasar por ese momento sin dolor, le habremos evitado una vida de sufrimientos.

-¡Qué horror!- Ángela retrocedió como si tuviera miedo de lo que estaba escuchando.

-Sí, Ángela, ¡qué horror...! En cualquier otra circunstancia todos nos espantaríamos de un acto semejante. Estaríamos de acuerdo en que es perverso privar a alguien de su derecho a la vida. Pero te sorprenderías de la cantidad de gente que apoya ahora a estos padres: amigos, familia, una asociación que llaman “por una muerte digna” e incluso algún médico. Y ¿sabes por qué? Pues porque no consideran que la vida de este niño sea digna de ser vivida...

Ángela le devolvió la radiografía.

-Pero por fortuna, eso no va a suceder, ¿verdad? En este hospital no dejamos a los pacientes a su suerte...

(Continuará)

1 comentario:

Guerrera de la LUZ dijo...

Es increíble la mentalidad fascista de ese tipo de gente. Piensan que todos tenemos que ser perfectos, buscan la perfección de la raza.

Y todo es consecuencia del materialismo in extremis que dan de mamar los medios de comunicación donde todas y todos son perfectitos, explosivas, físicamente impresionantes. Están creando una generación de insatisfechos y de desesperados.

Por suerte Dios nos ama a cada uno como somos y ha derramado su Sangre por cada uno. Cada uno valemos toda la Sangre de Cristo, esa es la base de nuestra dignidad.

Qué buen relato este Eli, buen debate.

Un besazo, gracias.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Mi foto
Spain
Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).