
Si san José hubiera sido un hombre contemporáneo, envuelto en la neblina de la Cultura de la muerte, más de uno le hubiera aconsejado que obligara a su mujer a abortar. Al fin y al cabo, el niño concebido era un hijo no esperado, no programado, ni siquiera era suyo.
Pero José, no pensó en si ese embarazo cuadraba o no con sus planes, sino en si cuadraba con los planes de Dios. Y por ello, siguió su camino, y cumplió su misión, proteger y cuidar la nueva Vida que crecía ya en el vientre de María.
El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, decía el martes comentando la campaña de la Conferencia Episcopal que "el camino que siguen los obispos es un camino distinto del que sigue la sociedad".
Yo no lo creo, nuestra sociedad no puede estar tan ciega. Por suerte, no todos siguen el camino de la muerte. Para muchos, no sólo para los obispos, el camino a seguir es el de la Vida, no el marcado por unos politicastros del tres al cuarto que dibujan cuidadosamente los surcos ya manchados de sangre por donde quieren que pisemos.
¡El Hijo de Dios necesitó de alguien que lo protegiera desde el momento de su concepción! ¡Protejamos nosotros también la Vida!
Y no dudemos en rechazar el camino que nos marcan, el de la Cultura de la muerte. Nosotros, sintámonos orgullosos de seguir, como san José, nuestro propio camino, el de la Vida.
Pero José, no pensó en si ese embarazo cuadraba o no con sus planes, sino en si cuadraba con los planes de Dios. Y por ello, siguió su camino, y cumplió su misión, proteger y cuidar la nueva Vida que crecía ya en el vientre de María.
El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, decía el martes comentando la campaña de la Conferencia Episcopal que "el camino que siguen los obispos es un camino distinto del que sigue la sociedad".
Yo no lo creo, nuestra sociedad no puede estar tan ciega. Por suerte, no todos siguen el camino de la muerte. Para muchos, no sólo para los obispos, el camino a seguir es el de la Vida, no el marcado por unos politicastros del tres al cuarto que dibujan cuidadosamente los surcos ya manchados de sangre por donde quieren que pisemos.
¡El Hijo de Dios necesitó de alguien que lo protegiera desde el momento de su concepción! ¡Protejamos nosotros también la Vida!
Y no dudemos en rechazar el camino que nos marcan, el de la Cultura de la muerte. Nosotros, sintámonos orgullosos de seguir, como san José, nuestro propio camino, el de la Vida.
Os invito a leer la exhortación Apostólica REDEMPTORIS CUSTOS que el Papa Juan Pablo II dedicó a la figura y la misión de San José en la vida de Cristo y de la Iglesia.

10 comentarios:
Eli, estás subiendo unos entradones que suben la moral de una forma que ni te imaginas.
Tienes toda la razón. Jesús hoy en día sería el primer candidato a ser abortado. Qué fuerte.
Muchas gracias y mucho ánimo. Sigue asi por favor. La blogsfera te necesita.
Besos.
VIVA SAN JOSÉ.
RUEGA A CRISTO POR NOSOTROS.
San José fue un valiente... a cualquiera de nosotros nos "cuentan" lo que le contaron a él y sale corriendo hasta caer muerto. Hoy somos tan valientes que la dejaríamos colgada y la "calificaríamos" y hace 2.000 años, ni pensar lo que hubiéramos hecho... Felicidades a todos y todas los y las Josés, al Papa y a los Padres.
Abrazos,
La figura de San José es imprescindible,como ejemplo de compromiso y de amor.
Y en los tiempos que vivimos,donde la voluntad paterna se ve difuminada por ese "nosotras parimos,nosotras decidimos",cobra uan especial trascendencia.
Feliz Dia del Padre a todos.
Veo que últimamente hay mucho movimiento a favor de la vida en Internet, y eso es muy esperanzador. Sin embargo, ayer medio mundo se escandalizaba porque el Papa ha hablado del Sida en África y ha dicho que es preciso una humanización de la sexualidad.
Me ha gustado mucho y grito con la guerrera de la luz a san José, el discreto, VIVA SAN JOSE Y RUEGA POR TODOS.
Como bien dices si todo hubiera ocurrido ahora es muy posible que Dios, que Jesus hubiera sido abortado.De verdad que no se dan cuenta que el aborto es un asesinato a los mas inocentes?
El Papa, en este viaje a África, está hablando mucho sobre la vida, la familia y los valores tradicionales ya perdidos en Europa. Entre otras cosas, refiriéndose a la paternidad ha dicho: “ser padre es ante todo ser servidor de la vida y del crecimiento”.
Me encantan tus posts, de veras, y amo a San José, un hombre tan especial y tan fantástico padre para Jesús. Cariños, Gloria
Como bien explicas en esta época con tantos abortos, cobra especial interés la figura de San José.
Comentaba Julián Marías que siempre ha habido abortos, pero la característica de nuesto tiempo es que por primera vez lo hemos aceptado socialmente
José es un ejemplo para todo hombre al apoyar a la virgen María.
La mujer necesita el apoyo, la comprensión del hombre y sentirse protegida.
Besos.
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