sábado, 7 de marzo de 2009

Expertos en Humanidad


Luis Alberto Loyo Martín, párroco de la Catedral de Bilbao, afirma en la revista Ecclesia Digital:

“Que en España existen facilidades para abortar casi sin límites es algo clamoroso. Hoy mismo un compañero sacerdote me acaba de contar cómo desde el Departamento de Bienestar social del municipio donde él reside y atiende pastoralmente, se ayudó económicamente a una mujer rumana para abortar. La ayuda económica era de 65,00 ?, y el lugar una clínica bien conocida de un barrio de la periferia de Bilbao. Desde dicho departamento nadie la asesoró sobre otras salidas a su situación, y lo único que obtuvo como apoyo fue el más barato, 65,00 ? que es el precio de la aniquilación de un ser humano. Cuesta bastante más sacarse una muela en un dentista, o hacerse una limpieza bucal.

Nuestra sociedad está asistiendo adormecida a la relativización del valor de la vida humana, cuya consecuencia inmediata la están pagando miles de seres inocentes condenados a ser considerados desecho médico y a un plazo aún sin determinar todos nosotros, que un día podremos vernos devaluados por no ser productivos o útiles para la ideología dominante.

Necesitamos un grupo de expertos en humanidad, con la legitimidad y autoridad suficientes, reconocidas por un consenso social, de modo que sean capaces de asentar unas bases indiscutibles para todos y que garanticen el valor absoluto de la vida humana. Unos expertos que no sucumban a los interese del ambiente, ni cedan a las presiones ideológicas materialistas, sino que crean de verdad en el ser humano, su realidad profunda y su fragilidad personal, y así lo defiendan contra cualquier amenaza que restrinja su desarrollo o cercene arbitrariamente su ocaso natural”.

Leer el artículo completo aquí: Ley del aborto; "expertos" ¿para qué?

4 comentarios:

Angelina de Maria dijo...

"VIRGEN SANTA TE RUEGO QUE INTERCEDAS POR TODOS LOS SERES ABORTADOS EN ESTOS TIEMPOS ,Y PROVEE A ESTE MUNDO CRUEL MAS EXPERTOS EN HUMANIDAD Y LEYES MAS HUMANAS ,QUE REVALORICEN LA VIDA."
AMEN.
TE ABRAZO ELIGE LA VIDA.
ESTOY SIN PALABRAS.

Salvador Pérez Alayón dijo...

Hola eligelavida, estoy contigo y con todos los que defienden la vida por encima de todo. Acabo de publicar una reflexión, aprovechando el próximo día de la mujer sobre la defensa de esos niños asesinados impunemente y de forma aparentemente legal y admitida socialmente. No me callaré nunca y estoy a punto de salir a gritarlo a la calle. ¡Es un asesinato! Y todo dentro de una sociedad de derechos y libertades.
Debemos, ya lo he comentado varias veces y coincido con Juan Manuel de Prada, reagruparnos y tomar parte en las decisiones políticas con nuestro voto. Hay lideres católicos que, con nuestros votos aunados, pueden tener voz para la defensa de esos niños y muchas más cosas.
Aprovecho para invitarte a ver la obra de Sergio Morales, Taracea, más completa en su propia página. La he agregado en el mismo artículo. Te doy las gracias en nombre de Sergio por tu opinión.
Un fuerte abrazo.

José Miguel dijo...

Este gobierno, en relación al aborto, es incongruente por un lado lo define como un drama social y por otro lado se somete al dictado de un comité expertos partidarios todos ellos del aborto.
Es como si para estudiar el drama del terrorismo formásemos un comité de expertos con etarras, o para decidir sobre los robos formásemos el comité con ladrones.

Juanjo dijo...

Los mismos católicos caemos muchas veces en el relativismo, llevados por todo lo que nos rodea. Conozco a muchos que, siendo creyentes, no acaban de reconocer el valor absoluto de TODA vida humana.

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).