
En 1982 Josette Perruche estaba embarazada cuando su hija mayor tuvo rubéola. Inmediatamente, quiso saber si ella también se había contagiado, pues una mujer gestante con rubéola tiene muchas posibilidades de que su hijo nazca con graves malformaciones congénitas. Los médicos le realizaron algunas pruebas y le dijeron que estaba sana, por lo que ella decidió no “interrumpir el embarazo”.
Nicolás nació al poco tiempo con graves trastornos: sordera, retinopatía, cardiopatía y problemas neurológicos.
Diez años después, sus padres demandaron a los médicos por el error cometido en el diagnóstico, argumentando que, de haberlo sabido, hubieran abortado, evitándole así al niño el sufrimiento de su discapacidad. Obtuvieron indemnizaciones por los perjuicios causados a ellos y a su hijo.
Es cierto que hubo un error médico, sin embargo, aunque los doctores hubieran diagnosticado bien, nada se habría podido hacer por Nicolás, salvo matarlo, según aseguran sus padres. Y esto es lo que en definitiva reconocen los Tribunales: Nicolás se ha visto perjudicado por el falso diagnóstico, ya que si los médicos hubieran dicho que su madre padecía rubéola, ésta lo hubiera abortado, y él se vería libre de sufrimientos.
Los padres afirman con ello que la vida de Nicolás es un “perjuicio” para ellos y para el propio niño y piden ser indemnizados.
Es evidente que se trata de un argumento sin pies ni cabeza. Si los médicos hubieran acertado en su diagnóstico, Nicolás se vería libre de su discapacidad porque no existiría, ya que sus padres lo habrían matado.
La sentencia que da la razón a los padres dice: "los fallos cometidos por el médico y el laboratorio impidieron a la madre ejercer la opción de interrumpir el embarazo a fin de evitar el nacimiento de un niño minusválido, por lo que éste puede demandar la reparación del perjuicio resultante de su minusvalía".
Con este fallo se abren muchas puertas terroríficas. No abortar o no recomendar el aborto de un niño minusválido podrá ser considerado delito. No diagnosticar una minusvalía en un feto, dará derecho a los padres a pedir una indemnización. Los niños que en el futuro nazcan con enfermedades congénitas podrán denunciar a sus padres por no haberlos abortado. Porque ahora hay un nuevo derecho, el “derecho a no nacer”.
Nicolás nació al poco tiempo con graves trastornos: sordera, retinopatía, cardiopatía y problemas neurológicos.
Diez años después, sus padres demandaron a los médicos por el error cometido en el diagnóstico, argumentando que, de haberlo sabido, hubieran abortado, evitándole así al niño el sufrimiento de su discapacidad. Obtuvieron indemnizaciones por los perjuicios causados a ellos y a su hijo.
Es cierto que hubo un error médico, sin embargo, aunque los doctores hubieran diagnosticado bien, nada se habría podido hacer por Nicolás, salvo matarlo, según aseguran sus padres. Y esto es lo que en definitiva reconocen los Tribunales: Nicolás se ha visto perjudicado por el falso diagnóstico, ya que si los médicos hubieran dicho que su madre padecía rubéola, ésta lo hubiera abortado, y él se vería libre de sufrimientos.
Los padres afirman con ello que la vida de Nicolás es un “perjuicio” para ellos y para el propio niño y piden ser indemnizados.
Es evidente que se trata de un argumento sin pies ni cabeza. Si los médicos hubieran acertado en su diagnóstico, Nicolás se vería libre de su discapacidad porque no existiría, ya que sus padres lo habrían matado.
La sentencia que da la razón a los padres dice: "los fallos cometidos por el médico y el laboratorio impidieron a la madre ejercer la opción de interrumpir el embarazo a fin de evitar el nacimiento de un niño minusválido, por lo que éste puede demandar la reparación del perjuicio resultante de su minusvalía".
Con este fallo se abren muchas puertas terroríficas. No abortar o no recomendar el aborto de un niño minusválido podrá ser considerado delito. No diagnosticar una minusvalía en un feto, dará derecho a los padres a pedir una indemnización. Los niños que en el futuro nazcan con enfermedades congénitas podrán denunciar a sus padres por no haberlos abortado. Porque ahora hay un nuevo derecho, el “derecho a no nacer”.

6 comentarios:
Espeluznante, en efecto. Por cierto, no estoy de acuerdo con ese "ejecutada" que pones junto a Eluana. Se "ejecuta" al que ha sido hallado culpable de algo. Es un acto de justicia, desproporcionado o no. Eluana fue asesinada, con todas las letras.
Saludos.
Impresionante y estremecedor...
Por si le interesa a alguien y puede ir, autor del blog incluido, por supuesto, esta tarde en la Facultad de Medicina de la Complutense hay un debate sobre el "derecho" al aborto en el aula Schüller, a las 16h. Este evento está dentro de las "Jornadas de lucha contra el patriarcado" y la organización según tengo entendido es bastante proaborto, por lo que estaría bien ir equilibrar un poco...
Lo que viene a decir esta familia y estos jueces es que antes de estar enfermo es mejor estar muerto. Todo muy en consonancia con el espíritu utilitarista y materialista que gobierna en occidente.
Jesús, estoy de acuerdo contigo. La muerte de Eluana fue un asesinato. La palabra “ejecutada” ha sido muy pensada y hace referencia a lo comentado en las entradas que en su día escribí sobre el tema. Eluana fue tratada como una delincuente. Fue juzgada y dos tribunales, uno real y otro social, la “condenaron a muerte” por un gran delito: no morir.
Gracias por tu visita y por discrepar. Un saludo.
Eva, gracias por la información. No deja de impresionarme que en la Facultad de Medicina de una Universidad importante se hable del derecho a matar.
Carlos, efectivamente, en nuestra sociedad se considera que antes que estar enfermo es mejor estar muerto, mira el caso de Eluana.
conmovedor , pobres médicos , yo me pregunto si mi hermana trilliza , no nacida por presión de mi otra hermana y mía que fuimos las que por sobrevivir provocamos el parto , nos demandará algún día en el cielo ...la verdad es que no la dejamos elegir pues el espacio era reducido y el amnios se desprendió provocando el nacimiento de recien sietemesinas , pero ella necesitaba más tiempo.
Con esto te digo que aunque no tenía un segundo de vida ni ellas ni yo las cosas no las podemos evitar ni provocar sin Dios , sól somos fetos un poco más formados
Terrorífico, tú lo has dicho.
A Jesús le quería decir que yo siendo jurista, también considero el caso de Eluana una ejecución en toda regla. En este caso ha sido un acto de IN justicia, pero ha sido juzgada y posteriormente ejecutada.
Saludos a todos.
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