viernes, 27 de febrero de 2009

La eugenesia, un atentado contra la humanidad


El Papa Benedicto XVI, en el reciente Congreso sobre "Las nuevas fronteras de la genética y el peligro de la eugenesia", promovido por la Pontificia Academia para la Vida, ha declarado que "todo ser humano es mucho más que una singular combinación de informaciones genéticas que le transmiten sus padres. Cada aparición en el mundo de una persona es siempre una nueva creación". Por ello, "si quiere entrar en el misterio de la vida humana es necesario que ninguna ciencia se aísle, pretendiendo poseer la última palabra. Al contrario, se debe compartir la vocación común para llegar a la verdad, a pesar de la diferencia de las metodologías y de los contenidos propios de cada ciencia".

Sobre la eugenesia, el Santo Padre afirmó que, a pesar de haber sido condenada en el pasado, sigue habiendo "manifestaciones preocupantes de esta práctica odiosa". Se insinúa una nueva mentalidad que tiende a justificar una distinta consideración de la vida y de la dignidad personal fundada en el propio deseo y en el derecho individual. Se tiende a privilegiar las capacidades operativas, la eficiencia, la perfección y la belleza física en detrimento de otras dimensiones de la existencia no consideradas dignas. De esta manera se debilita el respeto de cada ser humano, también cuando tiene un defecto en su desarrollo o una enfermedad genética que podrá manifestarse a lo largo de su vida, y se penalizan desde la concepción aquellos hijos cuya vida se considera que no debe ser vivida".

"Es necesario reafirmar que toda discriminación ejercida por cualquier poder contra personas, pueblos o etnias sobre la base de diferencias basadas en factores genéticos reales o presuntos es un atentado contra toda la humanidad. Hay que subrayar con fuerza la igual dignidad de cada ser humano por el hecho de haber nacido. El desarrollo biológico, psíquico, cultural o el estado de salud no pueden ser nunca un elemento discriminante".

6 comentarios:

amigoplantas dijo...

Pues sí pero con esto pasa como con la bomba atómica, que si puede inventarse... alguien lo hará

No digo que me apetezca ese hecho, solo advierto que lo es

victoria luque dijo...

Tal y como van las cosas. Los síndrome de down se sentirán cada vez más solos, más aislados, más diferentes... porque van a ser "bichos raros" para una sociedad que huye del sufrimiento.
Un abrazo enorme para todos ellos, y para sus padres, que han querido que vivan.

Marta dijo...

El Papa nos previene constantemente contra el peligro de aceptar la eugenesia influidos por esta sociedad utilitarista. En muchas ocasiones habla de la enfermedad, y del valor y de la persona enferma. Sólo hace falta que los católicos le escuchemos con más atención, porque a veces nosotros mismos olvidamos esto, y a lo mejor nos compadecemos del enfermo, pero no le facilitamos la vida y luchamos por sus derechos.

Carlos dijo...

Creo que en el tema de la eugenesia se resumen muy bien los grandes males sociales del aborto, la eutanasia, la esterilización forzada, la selección de embriones y el auxilio al suicidio. La falta de respeto a la persona que suponen estos comportamientos es impresionante.

judith dijo...

...la mentalidad del hombre sin DIOS les dice ..."hay que deshacerse de lo imperfecto", como si algun mortal pudiera opinar siquiera de perfeccion!!! me encanta tu blog...y que DIOS te siga iluminando.

lolat dijo...

Enorgullece a mi persona, el pensar que hay gente como tú que te ocupas de los demás en temas tan tristes y tan actuales,como es el vivir desde el momento de la concepción y tener una muerte verdaderamente digna como la muerte natural y limpias nuestras manos entregándonos a Dios después de tantos paseos preciosos por esta bendita tierra donde nos puso el señor con sus grandes alegrías, tropiezos y penas,por lo que a diario tenemos que elevar los ojos hacia cielo dando infinitas gracias a nuestro Dios Padre. muchísimas gracias a ti y a tantos como escriben en tu blog

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Todo hombre abierto sinceramente a la verdad y al bien, aun entre dificultades e incertidumbres, con la luz de la razón y no sin el influjo secreto de la gracia, puede llegar a descubrir en la ley natural escrita en su corazón el valor sagrado de la vida humana desde su inicio hasta su término (Evangelium Vitae). ---------------------------------------------------------Every person sincerely open to truth and goodness can, by the light of reason and the hidden action of grace, come to recognize in the natural law written in the heart the sacred value of human life from its very beginning until its end (Evangelium Vitae).