Extracto del discurso de Juan Pablo II: «TRATAMIENTOS DE MANTENIMIENTO VITAL Y ESTADO VEGETATIVO: AVANCES CIENTÍFICOS Y DILEMAS ÉTICOS». 20 de marzo de 2004.
Por tanto, el enfermo en estado vegetativo, en espera de su recuperación o de su fin natural, tiene derecho a una asistencia sanitaria básica (alimentación, hidratación, higiene, calefacción, etc.), y a la prevención de las complicaciones vinculadas al hecho de estar en cama.
En particular, quisiera poner de relieve que la administración de agua y alimento, aunque se lleve a cabo por vías artificiales, representa siempre un medio natural de conservación de la vida, no un acto médico.
El único resultado posible de su suspensión es la muerte por hambre y sed.
Por otra parte, es conocido el principio moral según el cual incluso la simple duda de estar en presencia de una persona viva implica ya la obligación de su pleno respeto y de la abstención de cualquier acción orientada a anticipar su muerte.
Ilustres señoras y señores, para concluir, os exhorto, como personas de ciencia, responsables de la dignidad de la profesión médica, a custodiar celosamente el principio según el cual el verdadero cometido de la medicina es «curar si es posible, pero prestar asistencia siempre». (to cure if possible, always to care).
Como sello y apoyo de vuestra auténtica misión humanitaria de consuelo y asistencia a los hermanos que sufren, os recuerdo las palabras de Jesús: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40).
(Para leerlo completo: www.eligelavida.net Documentos de la Santa Sede. Discursos.)
Por tanto, el enfermo en estado vegetativo, en espera de su recuperación o de su fin natural, tiene derecho a una asistencia sanitaria básica (alimentación, hidratación, higiene, calefacción, etc.), y a la prevención de las complicaciones vinculadas al hecho de estar en cama.
En particular, quisiera poner de relieve que la administración de agua y alimento, aunque se lleve a cabo por vías artificiales, representa siempre un medio natural de conservación de la vida, no un acto médico.
El único resultado posible de su suspensión es la muerte por hambre y sed.
Por otra parte, es conocido el principio moral según el cual incluso la simple duda de estar en presencia de una persona viva implica ya la obligación de su pleno respeto y de la abstención de cualquier acción orientada a anticipar su muerte.
Ilustres señoras y señores, para concluir, os exhorto, como personas de ciencia, responsables de la dignidad de la profesión médica, a custodiar celosamente el principio según el cual el verdadero cometido de la medicina es «curar si es posible, pero prestar asistencia siempre». (to cure if possible, always to care).
Como sello y apoyo de vuestra auténtica misión humanitaria de consuelo y asistencia a los hermanos que sufren, os recuerdo las palabras de Jesús: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25, 40).
(Para leerlo completo: www.eligelavida.net Documentos de la Santa Sede. Discursos.)

5 comentarios:
Te ha caído un enlace.
Saludos.
El tema del apoyo a la eutanasia es producto una vez más del relativismo que vivimos. Otra vez, el argumento es el mismo: nadie te obliga. lo que pasa es que luego suceden estas cosas, y es cuando ves que sí te obligan, es decir, que unos deciden sobre la vida y la muerte de los otros.
Maximiliam Kolbe murió en un campo de concentración encerrado en una barraca sin comida ni agua. ¿Qué diferencia hay entre su muerte y la de Eulana? Ninguna. Una persona en estas condiciones, puede tardar quince días en morir de inanición.
Es la primera vez que entro en este blog y me ha encantado, lo pongo entre mis favoritos.
NADIE tiene dercho a acortar la vida de nadie Estoy encontra de la eutanasia, como lo estoy del aborto
No se puede seguir cultivando la cultura de la muerte, sino que se debe avanzar por una cultura de la vida, ya lo dicfe bien claro el dicho " Mientras hay vida ...hay esperanza Y se sabe de casos que despues de mas de veinte años han salido de ese estado vejetativo.
Dejar de alimentar basicamente a una persona es llevarla a una muerte cruel y eso no se hace ni con los animales
Un saludo
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